Entre los días 21 y 24 de noviembre se celebró en Castelldefels, Barcelona, el XIII Congreso Nacional de Acuicultura. Con un extenso programa cargado de sesiones científicas y técnicas, debates, reuniones sectoriales y actividades paralelas, este congreso científico-técnico que se celebra cada dos años, logró reunir, una vez más, a científicos de toda España, administraciones y empresas con el fin no sólo de presentar los últimos avances y resultados obtenidos en investigación en el ámbito de la acuicultura sino que, también, como cada ocasión, se convirtió en un lugar de encuentro y de interacción entre los distintos agentes implicados.
ACUICULTURA, ALIMENTACIÓN Y POBLACIÓN MUNDIAL
El XIII CNA, no pudo tener mejor comienzo, y en la conferencia inaugural ya se destacaba la importancia de la acuicultura a nivel mundial y el importantísimo papel que está destina a jugar en el suministro de alimento mundial a lo largo de este siglo. Bajo el título “El papel de los océanos en la alimentación humana del siglo XXI. Efectos ambientales de la acuicultura”, Nuria Marbá, del Institut Mediterrani d’Estudis Avançats, destacaba que dadas las estimaciones de Naciones Unidas, según las cuales la población mundial en el año 2050 superará los 9.000 millones de personas, las fuentes de alimento actuales (agricultura, ganadería y pesca) no serán suficientes para satisfacer esa demanda creciente de alimento. Por un lado, señalaba la investigadora, “la extensión de terreno agrícola existente difícilmente podrá aumentar, lo que limitará el crecimiento de la producción de alimento en tierra”; por otro, el agua dulce como medio producción “ya no sólo es escasa en algunas zonas, sino que su disponibilidad actual descenderá debido al cambio climático”; y a lo anterior, explicaba, se añade que “tampoco se puede esperar un incremento de la producción pesquera cuando ya muchos de los stocks en la actualidad están sobreexplotados”. Por tanto, reconocía Marbá, “la acuicultura marina, es el único sector productor de alimento cuyo crecimiento no se verá limitado ni por la disponibilidad de agua ni de espacio”. A lo anterior la investigadora también señalaba, y hacía especial hincapié, en que para que esto sea posible, y entre otros logros, “habrá que conseguir cerrar el ciclo de producción -como producir las harinas de pescado en cultivos o cerrar el ciclo de vida en cautividad-, disminuir el nivel trófico, desplazar los cultivos a mar abierto, pasar de monocultivos a policultivos -incluso combinando las granjas acuícolas con granjas productoras de otros recursos, como la energía- y minimizar impactos en el ecosistema adyacente”. Si se superan estos retos, concluía, “probablemente el alimento no limitará la capacidad de carga del planeta durante el siglo XXI”.
Tras los primeros esbozos de la importancia de hacer frente a determinados logros para hacer de la acuicultura una actividad de futuro, y además rentable desde el punto de vista empresarial, durante dos días, investigadores y empresarios, además de representantes de la administración asistieron y participaron de las distintas sesiones en la que se estructuró esta edición del congreso. Por lo que respecta a las sesiones científicas, se dieron a conocer algunos de los más sobresalientes resultados y avances producidos en materia de investigación en los distintos campos en los que se trabaja en España en acuicultura; unos trabajos que por la importancia que puedan tener para todos los interesados en acuicultura, están disponibles en la página web del congreso (www.seacongresos.org).
Otros de los aspectos destacados han venido de la mano de las sesiones técnicas y paralelas donde la interacción con el sector empresarial ha sido más intensa y dónde se ha pretendido dar soluciones, expresar opiniones y realizar propuestas en distintas materias, desde como crecer y de qué manera hacerlo hacia mar abierto, a qué posibilidades, problemáticas y perspectivas son con las que cuenta la producción de corvina; cómo se puede mejorar la comunicación y la interacción entre el colectivo investigador y el sector empresarial; cómo hacer llegar la información a la sociedad, o el renovado Plan Estratégico de la Acuicultura Española.
MAR ABIERTO, COMPLICACIONES A CORTO PLAZO
Si bien ya en la conferencia inaugural del congreso se abogaba por desplazar los cultivos a mar abierto, y durante años se ha planteado o sugerido que el futuro desarrollo de la acuicultura se encuentra en el offshore, a día de hoy, si lo que se pretende es desplazar la actividad a grandes distancias de la costa, no parece que sea algo ni sencillo ni muy factible. De hecho, de la sesión técnica “Análisis de la diferentes estructuras de cultivo en mar abierto”, donde se pusieron sobre la mesa las características, ventajas y desventajas de distintas estructuras que se han diseñado hasta el momento, como REFA, FarmOcean, SadcoShelft, AquaSpar, Acuapod, Ocat, Subflex o Kzo Sea Farms -algunas de ellas ya en el mercado-, se podría extraer que todavía queda mucho por hacer.
En principio, este tipo de estructuras que puedan posibilitar el desplazamiento a grandes distancias la actividad, se exponía, “deberían resistir las duras condiciones del entorno, proporcionar un entorno seguro y adecuado para el personal, hacer posible y facilitar el trabajo que va a asociado a esta actividad -desde las siembras a la despesca pasando por la alimentación o la limpieza de la redes-, y que, por supuesto, sea un lugar confortable y seguro para los peces”. Entre las conclusiones extraídas de esta sesión técnica, se podría destacar que las estructuras desarrolladas hasta el momento (y muy pocas puestas en práctica en condiciones de actividad real) todavía son muy complejas y exigen además una altísima inversión, un elevado circulante y altos costes de mantenimiento. Resaltando asimismo que, todavía, son muchos los problemas a solucionar: pescas, roturas, cambio de redes, fouling, condiciones trabajo, etc. Otra de las cuestiones planteadas que se dejaron sobre la mesa es que la estructura, aún pudiendo aguantar el hidrodinamismo, ¿sería, en todo caso, un lugar confortable para los peces? porque “el bienestar de nuestros peces acaba con un cash-flow positivo”, se advertía. Durante la sesión, se reconocía que gran parte de estas estructuras desarrolladas son “sólo proyectos”, y que, definitivamente, lo que da resultado hoy en día son, todavía, las jaulas tradicionales, y así sucede en Cataluña, explicaba Antonio Marzoa, donde ya se está produciendo en condiciones de mar abierto.