F. Javier Quevedo Ruiz
Biólogo y master en Acuicultura fjqruiz@gmail.com
El explosivo crecimiento de la acuicultura se puede analizar desde dos vertientes. Es un importante negocio, 57.650 millones de euros en 2006; y un valioso y eficiente instrumento para obtener proteínas. Esto último, en un mundo donde la desnutrición afecta a cientos de millones de personas, es una buena noticia. Pero también la acuicultura es sinónimo de contaminación ambiental, degradación de hábitats marinos y costeros, reducción de biodiversidad, contaminación genética e incluso riesgos a la salud.
No todas las actividades acuícolas son iguales ni deberían entrar en el mismo saco. La acuicultura con métodos extensivos y semi-intensivos, es una correcta manera de abastecer de proteínas a la población y una fuente importante de empleo y actividad económica. Se trata por lo general de una acuicultura basada en especies que se alimentan en los niveles bajos de la cadena trófica, y por tanto son eficientes productores de proteínas. Las especies carnívoras sin embargo, son reductores netos de proteína ya que consumen varias veces su peso en alimento derivado de otros peces. Romper la dependencia de ciertos tipos de acuicultura de la harina y aceite de pescado, es uno de los futuros retos que debe afrontar la industria para no detener su desarrollo ni comprometer los ecosistemas marinos. Si logramos revertir la situación de pobreza que viven muchos pueblos dentro de un inmoral contexto de abundancia y ser responsables ambiental y socialmente, estaremos haciendo bien las tareas.
¿CONOCE USTED LA TILAPIA?
Las tilapias son peces de agua dulce nativos de África, pero actualmente distribuidos en muchos países situados en áreas tropicales y subtropicales. La tilapia es una especie que naturalmente se alimenta en los niveles bajos de la cadena trófica. En cultivos intensivos acepta piensos diseñados con ingredientes vegetales. La tilapia no es un pez que come otros peces, ni siquiera en forma de harina de pescado; es por tanto un suministrador neto de proteínas. Esta no es una característica menor, es más; un pez que se alimenta de la producción primaria generada en los estanques -cultivos extensivos- es un buen candidato para políticas de desarrollo acuícola en países emprobrecidos. Además, un pienso diseñado para cultivo intensivo de tilapia debería ser más barato - por el origen de los ingredientes- que un pienso para peces carnívoros. Si consideramos que el ítem alimentación supone un importante costo dentro del presupuesto de la empresa, la alimentación “vegetariana” es una característica deseable en acuicultura.
De las más de 70 especies de tilapias (nombre común a varios géneros), 9 son cultivadas, y de éstas, la Tilapia del Nilo, Oreochromis niloticus, es la especie preferida responsable casi del 90% de las tilapias de acuicultura en el mundo. La producción mundial de tilapia en 2008 fue de de 2,5 millones de toneladas, la segunda después del grupo de las carpas. La tilapia es una especie conocida desde la antigüedad. Hay registros desde hace 4.000 años en al antiguo Egipto, donde se aprecian bajos relieves que hacen referencia al cultivo o pesca de tilapia. A pesar de su indiscutible calidad, este pez de agua dulce de origen tropical, no es un pez bien conocido en Europa.
La tilapia es un pez ideal para el cultivo por sus características biológicas y delicioso sabor en la cocina. Tienen un rápido crecimiento, amplia tolerancia a variedad de condiciones ambientales, es resistente al estrés y, consecuentemente a enfermedades, es fácil de reproducir en cautividad, se alimenta de los niveles bajos de la cadena trófica y acepta con facilidad alimentos artificiales. Es un pez magro, apenas un 2% de grasa, de carne firme y blanca con apenas 98 kcal en 100 gramos. Se consume entero como pez de ración de 300-400 gramos, o en filetes sin espinas que se pueden preparar de muchas formas.
El cultivo de tilapia se realiza en una variedad de sistemas que va desde los estanques de tierra y métodos extensivos -apropiados para la acuicultura rural y de subsistencia- hasta los sistemas de recirculación, típicamente intensivos, que demandan alta tecnología, alimentación completa y densidades de cultivo muy elevadas.
TILAPIA EN CANARIAS, UNA APUESTA POR LA DIVERSIFICACIÓN
En España hemos llegado un poco atrasados al cultivo de tilapia. Sin duda, el sur de la península es la zona natural para el cultivo de esta especie; no obstante, son las islas Canarias las que, por la temperatura, ofrecen las mejores perspectivas de desarrollo. En la isla de La Palma, el Cabildo ha apoyado un interesante y promisorio ensayo de cultivo de tilapia en reservorios de agua para riego. Probablemente sea el único lugar de España donde la tilapia, un pez de aguas cálidas, se puede cultivar en estanques abiertos todo el año. A todas luces el cultivo de tilapia en La Palma es un acierto. Es un pez de agua dulce con grandes perspectivas de desarrollo que no puede reproducirse en agua salada y que además moriría a una salinidad superior a 15ppt; por lo que el peligro de introducción en el medio marino canario quedaría fuera de discusión. Además de esto, en la Palma, como en el resto de las islas, se da la circunstancia de que hay abundantes estanques (reservorios de agua) que se pueden aprovechar con un segundo propósito sin menoscabo del riego o almacenamiento de agua. Si este proyecto se concreta y se extiende a otras islas, Canarias podría convertirse en el gran productor de tilapia de España. Sin embargo, hay algunos inconvenientes que no quiero pasar por alto. Canarias está a 1.700 km de “Mercamadrid” y aunque la producción de tilapia en Canarias es más eficiente que en la península, la distancia a los mercados naturales es un factor a tener en consideración.
ALIMENTAR TILAPIA CON PLÁTANO
La tilapia cultivada de manera extensiva y semiintensiva se alimenta de lo que “cría” el estanque; sin embargo los cultivos intensivos con jaulas colocadas dentro de los estanques, requieren un pienso completo adecuadamente balanceado con todos los nutrientes. La tilapia cultivada en régimen intensivo depende de los cultivos terrestres y los subproductos agrícolas, antes que de las capturas de peces marinos para proporcionar alimento. Experiencias de inclusión de harinas de plátano con el propósito de abaratar costos de producción, se han llevado a cabo en Méjico en la Universidad del Mar de Oaxaca. Se ha logrado incluir un 10% de harina de plátano sin reducción en la tasa de crecimiento y con buen índice de conversión. El plátano de desecho, sin apenas valor comercial, podría nuevamente tener uso al convertirlo en harinas y añadirlo a la dieta de engorde de tilapia sustituyendo parcialmente otros ingredientes más caros. Las repercusiones son obvias en Canarias, un lugar donde los usos alternativos del plátano hay que reinventarlos cada día. La Universidad Católica de Temuco, en Chile, ha llevado a cabo análisis de harinas de plátano y ha señalado que su perfil nutricional permitiría su inclusión en la dieta para cultivo intensivo de tilapia y otras especies herbívoras. Sin duda una línea de estudio interesante para los institutos de investigación que podría dar un respiro al maltrecho mundo del plátano Canario.
UN SISTEMA ACUAPÓNICO ECOEFICIENTE
La acuaponía se un método híbrido de cultivo a caballo entre los sistemas recirculados de la acuicultura y el cultivo hidropónico de hortalizas. La filosofía del proceso es muy simple: los peces criados en tanques a alta densidad, son alimentados con piensos completos. Las heces y excreción de los peces, que son tóxicas para el propio cultivo, contienen sin embargo nutrientes que pueden ser aprovechados por las hortalizas que flotan sobre planchas en canales hidropónicos, y éstas, al retirar los nutrientes del agua, la hacen nuevamente adecuada para el cultivo de peces. Esta simbiosis no es muy diferente a la que nos encontramos en la propia naturaleza en su proceso de autodepuración. La tilapia vuelve a ser la especie apropiada para este cultivo por su rusticidad y resistencia a pobres condiciones de calidad de agua.
En 1994 participé con el equipo de investigadores del profesor James Rakocy en experiencias de cultivos acuapónicos que se realizan en las Islas Vírgenes y que son, aún hoy en día, un referente obligado de esta modalidad de cultivo. Estos sistemas son muy eficientes ya que en un mismo espacio y volumen de agua se obtiene una doble producción: peces y hortalizas. Si a lo anterior agregamos las energías alternativas para generar electricidad y calentar el agua con paneles y/o bajo invernadero, obtendremos un cultivo ecoeficiente del que Canarias y Andalucía, entre otras regiones, podrían ser beneficiadas de una propuesta innovadora de acuicultura donde todo trabaja en círculo, como la naturaleza, y la energía que mueve el sistema es el mismo sol. ¿Quién da más?
VESTIR A LA MODA CON PIEL DE TILAPIA
Un subproducto de la producción de filetes de tilapia son las pieles. La piel de tilapia se vende a las curtimbres para su preparación, y el producto terminado es usado por la industria del calzado y complementos; es un negocio emergente con buenas perspectivas de futuro. En Chile, hay empresas dedicadas a la curtimbre y teñido de la piel de salmón, y se fabrican zapatos, cintos, carteras, bañadores, pantalones y chaquetas en piel de salmón. La piel o cuero de salmón es uno de esos cueros denominados "exóticos", resistente y con una textura que se asemeja a la piel de serpiente. En definitiva un producto atractivo para los diseñadores de moda y complementos. ¿Le habrá llegado la hora a la piel de tilapia? La compañía Aqua Corporación de Honduras, exportó 440 toneladas de piel de tilapia a Europa en 2005 para la industria curtidora y la farmacéutica por un valor de 308.000 euros. Brasil y Paraguay también han entrado en la carrera de la moda del cuero de tilapia y empresas tan conocidas como Emporio Armani ha lanzado al mercado de la moda un bolso denominado "Sirena Bag" a base de piel de tilapia de criadero. También la firma Dolce & Gabbana ingresó en el mercado de las pieles marinas para confeccionar carteras y zapatos.
CONSUMO DE TILAPIA
Hasta hace sólo algunos años la tilapia era consumida localmente en África y Asia. Sin embargo recientemente se ha observado cada vez mayor aceptación en países donde su cultivo no es tradicional. Cada vez es mas frecuente encontrar en los supermercados tilapia fresca o filete congelado. Yo la he visto también en las pescaderías del mercado de los Mostenses, en Madrid. Sin duda algo se mueve.
En Estados Unidos, donde es un pez muy apreciado, la importación creció hasta 84.200 toneladas (90% de la producción del país); mientras que en Europa está aún en torno a las 12.000 toneladas (datos de 2008). La demanda europea es aún débil para este producto, sin embargo, hemos de considerar que, excepto la mayoría de los emigrantes latinoamericanos, casi nadie en España conoce la tilapia. Si bien es cierto que en términos de cultivo de tilapia no hay mucho más que inventar, creo que en el área comercial está casi todo por hacer; y ya se sabe que “producir peces no da dinero, lo que da dinero es venderlos”.
En el futuro, la acuicultura no sólo deberá aportar proteínas a buena parte de la humanidad, sino que además debería promover un modelo de acuicultura social y ambientalmente responsable y que ayude a recuperar los maltratados ecosistemas marinos por la pesca excesiva.
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