Un alimento vivo de mejor calidad desarrollado en el proyecto CryoPlankton2 para reforzar la acuicultura europea

Ipac. - 9 de enero de 2019

Nauplio de crustáceo. foto: CryoPlankton2La industria acuícola se sigue enfrentando a un problema clave cómo es el de lograr que los peces inmaduros superen los primeros meses de vida, especialmente en la fase en la que utiliza alimento vivo, nauplios de crustáceos más específicamente, una dieta a la  que las larvas de peces están adaptadas evolutivamente y que satisface sus requisitos nutricionales; de hecho, para las larvas de la mayoría de los peces son su primer alimento natural. .

Un proyecto de la Unión Europea (UE), de nombre CryoPlankton2, tal como destaca el Servicio de Información Comunitario sobre Investigación y Desarrollo, “podría allanar el camino hacia una solución en la alimentación en esta fase del proceso productivo”.

Según las mismas fuentes, Planktonic AS, la empresa responsable del proyecto, ha logrado desarrollar “técnicas novedosas y revolucionarias” para utilizar nauplios de crustáceos marinos, «CryoProduct», tanto de forma comercial como sostenible. Descubrieron, añaden, un modo de crioconservar los nauplios en grandes cantidades de fácil uso y de revivirlos como individuos vivos tras su descongelación.

“Nuestra visión general era realizar una mejora, probar en fase piloto y comercializar el innovador proceso de producción de CryoPlankton para nauplios de crustáceos marinos crioconservados; pudiendo, de este modo, sustituir el alimento vivo convencional empleado en los criaderos marinos”, explica el investigador principal, el doctor Nils Egil Tokle, de CTO Planktonic AS.

Un ensayo industrial a gran escala demostró que el período vulnerable durante el cual las larvas consumen alimento vivo podría reducirse considerablemente en comparación con el tiempo necesario cuando los alevines subsisten con las dietas empleadas habitualmente en los criaderos marinos.  

“Tradicionalmente –tal como señala el doctor Tokle- los alevines suelen presentar una elevada tasa de deformidades. Estos peces poseen un bajo valor de mercado y deben seleccionarse a mano antes de introducirlos en jaulas marinas”. La principal razón de la baja calidad de los alevines, continúa, “es una alimentación de baja calidad”. Los resultados del último ensayo en cuanto a la tasa de deformidades  fue extremadamente baja, inferior al 2 % -siendo la tasa habitual muy superior-, si bien y a pesar de ello, con controles limitados y sin encontrar una diferencia estadística “contamos con indicios firmes de que las deformidades se han reducido, aunque no podemos realizar esta afirmación de forma rotunda”, añade el investigador principal del proyecto.

En todo caso, CryoPlankton2 logró mejorar la producción más de lo que se había previsto inicialmente, y los protocolos desarrollados en los criaderos de los usuarios finales permitieron obtener unos alevines con unas tasas de crecimiento entre un 50 y un 100 % superiores, además de una tasa de supervivencia mucho mayor que con los tratamientos de control. Los alevines obtenidos presentaban una calidad mayor, un menor número de deformidades y una alta resistencia al estrés.

Además de las ventajas derivadas de la calidad de CryoPlankton, el proyecto ha descubierto un modo de lograr que el proceso sea mucho más respetuoso con el medio ambiente reduciendo la cantidad de plásticos que suele utilizarse en el proceso. «Además, es mucho más fácil de utilizar», afirma el doctor Tokle.  El nuevo sistema también es más eficiente, ya que utiliza una sola unidad para derretir, lavar y revitalizar los nauplios, por lo que el proceso resulta más sencillo de llevar a cabo en las instalaciones del usuario final. En total, tan solo lleva una hora al día. “Las dietas de alimento vivo -explica el doctor Tokle- requieren mucho tiempo y una gran habilidad”.

Pero también, independientemente de la buena calidad del alimento, este debería ser sencillo de manipular y fácil de distribuir. “También nos sorprendió gratamente observar que el suministro del producto era relativamente sencillo”, añade Tokle.  De hecho, el  equipo envió contenedores llenos de CryoPlankton a Grecia, Portugal y Malta “sin problema alguno”, empleando el transporte por carretera ordinario sin necesidad de ninguna medida logística especial.

El equipo  que desarrolló el proyecto considera, así, que CryoPlankton “puede ayudar al sector de la acuicultura a superar problemas como el crecimiento, la supervivencia, la vitalidad y la respuesta al estrés”. “Uno de los motivos de la elevada mortalidad es la presencia de bacterias patógenas en las dietas de alimento vivo convencionales. No se han detectado nunca patógenos en CryoPlankton y los productores incluso han tratado larvas de peces infectadas con nuestro producto”, concluye Nils Tokle.