Hoy en día, nadie duda de que la innovación y la sostenibilidad sean dos conceptos estrechamente vinculados. Por ello, tanto desde el punto de vista económico, como social y medioambiental, las empresas van a encontrar en la innovación sostenible, la mejor forma de enfrentarse a los retos actuales y futuros que les plantean una sociedad y unos consumidores cada vez más exigentes, más preparados y más comprometidos con el medioambiente. Son muchos los estudios que constatan que el consumidor de hoy es más racional y que exige a sus proveedores más y mejor comunicación, que debe ser honesta, veraz y objetiva. En este entorno, determinados aspectos relacionados con el envasado y el transporte de los productos acuícolas cobran especial relevancia e interés, sobre todo en lo que respecta a la sustitución de los envases empleados tradicionalmente, y fabricados a partir de plásticos o poliexpan, por otras alternativas más ecológicas, pero que sigan dando la misma respuesta desde el punto de vista logístico y económico. En respuesta a esta demanda de los consumidores, pero también de la industria, están surgiendo nuevas alternativas como la utilización de envases de Cartón Ondulado.
[Cuadro 1] TIPOS DE ENVASES
-Envase de venta o envase primario: todo envase diseñado para constituir en el punto de venta una unidad de venta destinada al consumidor o usuario final.
-Envase colectivo o envase secundario: todo envase diseñado para constituir en el punto de venta una agrupación de un número determinado de unidades de venta, tanto si va a ser vendido como tal al usuario o consumidor final como si se utiliza únicamente como medio para reaprovisionar los anaqueles en el punto de venta; puede separarse del producto sin afectar a las características del mismo.
-Envase de transporte o envase terciario: todo envase diseñado para facilitar la manipulación y el transporte de varias unidades de venta o de varios envases colectivos con objeto de evitar su manipulación física y los daños inherentes al transporte. El envase de transporte no abarca los contenedores navales, viarios, ferroviarios ni aéreos.
Hasta el momento, el transporte de pescado fresco ha requerido del uso de envases de plástico (en muchos casos reutilizables) y de poliexpan. No obstante, los diferentes problemas operativos que este tipo de materiales viene generando, como los sobrecostes de limpieza y mantenimiento del Pool, así como la problemática de la reutilización en el caso del plástico, y el elevado porcentaje de mermas por rotura y los problemas derivados de la volumetría en el caso del poliexpan, han propiciado que durante los últimos años, la industria del papel y el cartón haya completado un complejo proceso de investigación y experimentación, con el objetivo de desarrollar nuevos papeles y cartones que permitan garantizar el mantenimiento de las características físico-mecánicas del embalaje en ambientes húmedos.
No por casualidad, en los últimos años se han venido sucediendo una serie de iniciativas, tanto desde el ámbito de la empresa como del consumidor, orientadas a la supresión de determinados productos de carácter contaminante, no reciclables, de origen no renovable y sospechosos de generar problemas tanto medioambientales como de salud para los consumidores. Sirva como ejemplo el caso de Carrefour, que en el año 2008 con motivo del Congreso de AECOC manifestó que adoptaría la caja de cartón como embalaje para el transporte de pescado fresco en todo el territorio nacional. En esta misma línea, son cada día más numerosas las empresas de la gran distribución que han adoptado medidas similares con vista a reducir el uso de bolsas de plástico o su sustitución por otras consideradas más ecológicas o sostenibles.