El pasado 1 de marzo el Instituto de Estudios Marinos para la Nutrición y el Bienestar (INESMA) hizo entrega en Vigo, y de la mano de Pilar Farjas, secretaria general de Sanidad y Consumo del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y presidenta de la Agencia Española se Seguridad Alimentaria y Nutrición, del premio de investigación INESMA en cuarta edición, que correspondió al trabajo de investigación bajo el lema “Salmón y embarazo”, y que fue recogido por el investigador principal del grupo y uno de sus autores, Ángel Gil.
En dicho acto también se hizo entrega de un accésit a los investigadores Juan Bueno y Carlota Fernández por su proyecto “Caracterización de la distribución del meroplancton en el eje costa-océano”.
El trabajo premiado ha sido realizado por un equipo de cuatro investigadores de la Universidad y en él se analiza los beneficios saludables del consumo de salmón en mujeres embarazadas y en sus recién nacidos, y forma parte, a su vez, del proyecto de investigación “The Salmon in Pregnancy Study” financiado por el VI Programa Marco de la Unión Europea. En concreto se trata del trabajo “Evaluación del efecto del consumo de salmón sobre el estado de ácidos grasos omega-3, estrés oxidativo, sistema de defensa antioxidante y biomarcadores de inflamación y de homeostasis vascular durante el embarazo”, del que son autores Cruz Erika García Rodríguez, María Dolores Mesa García, Concepción María Aguilera García y Ángel Gil Hernández, pertenecientes al Departamento de Bioquímica y Biología Molecular II, Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos “José Mataix”, Centro de Investigación Biomédica, Parque Tecnológico de Ciencias de la Salud, Universidad de Granada.
El estudio parte de la premisa de que en mujeres embarazadas, el aporte de ácidos grasos esenciales (omega-3 y omega-6) en cantidades adecuadas es fundamental para el desarrollo de la placenta, del feto y, en último lugar, para el resultado exitoso del embarazo. Unos ácidos grasos que aun siendo beneficiosos, también son susceptibles a la oxidación por radicales libres, lo que podría resultar en un aumento del estrés oxidativo.
Así, y dada la importancia de estos ácidos grasos durante el embarazo, la dieta de las mujeres embarazadas se convierte en un factor relevante para proporcionar suficientes ácidos grasos tanto al feto como al niño y uno de los principales alimentos que los contiene es el pescado graso que, además, aporta otros importantes nutrientes como proteínas de gran calidad, vitaminas antioxidantes, minerales y oligoelementos. También se parte de que, a pesar de los beneficios del pescado en la dieta de las embarazadas, el pescado puede acumular contaminantes en sus tejidos, lo que podría afectar al desarrollo del feto. Es así que, como alternativa al pescado salvaje, se ha querido utilizar de piscifactoría; aunque este pescado suele ser alimentado con harinas de origen animal, de tal forma que contendría más omega-6 que omega-3 y se perderían sus propiedades beneficiosas sobre el organismo.
Dicho lo anterior, en este trabajo, que forma parte del proyecto de investigación “The Salmon in Pregnancy Study” (SiPS), ha sido financiado por el VI Programa Marco de la Unión Europea (UE), denominado “Sustainable Aquafeeds to Maximize the Health Benefits of Farmed Fish for Consumers” (AQUAMAX), se ha descrito por primera vez un estudio de intervención durante el embarazo, utilizando un salmón criado en piscifactoría, rico en ácidos grasos omega-3 de origen vegetal y mínimamente contaminado. El consumo regular de este pescado por parte de mujeres embarazadas, se extrae,” permitió aumentar, tanto en ellas como en sus recién nacidos, el nivel de ácidos grasos omega-3”. Y que también, aunque estas mujeres incrementaron su consumo de salmón en dos porciones a la semana, “no se vio afectado el nivel de estrés oxidativo en el organismo”. Además, se añade, “las defensas antioxidantes de las mujeres embarazadas y sus recién nacidos mejoraron en cuanto a los niveles de selenio y retinol, contenidos en el pescado”. En definitiva, los resultados indican que, “el consumo de pescado graso rico en ácidos grasos omega-3 y con bajos niveles de contaminantes, como el de piscifactoría usado en este trabajo, ofrece una solución ideal para aumentar el consumo de pescado durante el embarazo y mantener un buen estado de ácidos grasos omega-3, de gran importancia para el desarrollo adecuado del nuevo ser sin afectar al estado oxidativo o inflamatorio del organismo”.
El Premio de Investigación INESMA cuenta con una dotación económica de 6.000 euros y de 3.000 euros para el accésit.