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España es el tercer productor comunitario, a mucha distancia de Francia e Irlanda pero registra el mayor crecimiento en el periodo 2005-2014: un 388%

Francia e Irlanda despuntan en la UE en producción de algas marinas

Ipac. - 1 de marzo de 2017

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En su último boletín de noticias destacadas del mes publicado este martes, el Observatorio Europeo del Mercado de los Productos de la Pesca y de la Acuicultura (Eumofa) realiza un análisis sobre las algas marinas en el mercado de la UE; donde recoge datos de producción, de procesado, del comercio y del consumo, destacando y analizando los aspectos más relevantes de aquellos países con mayor peso dentro de la Unión.

En todo caso, y así se señala en el documento, la producción de algas en la UE es limitada, situándose en el puesto número 12 de los productores mundiales  (con un 0,3% del total) y muy lejos de países como China e Indonesia, que proporcionan, respectivamente el 47 y el 35% de ese total mundial. La utilización, o uso, de las algas en la UE, y hasta años recientes, ha estado muy vinculada a la industria transformadora, especialmente a la extracción de alginatos y también para usos agrícolas. Por otra parte, y a diferencia de otros países, principalmente asiáticos, la UE no goza de tradición en el consumo -salvo algunas zonas costeras de Francia, Gales e Irlanda-, sin embargo, en los últimos años la demanda de algas comestibles está en aumento en los mercados comunitarios. Y con ello, y paralelamente, “han ido surgiendo modelos de producción y nuevas tendencias en el mercado”.

EN 2005-2014  LA PRODUCCIÓN COMUNITARIA DE ALGAS AUMENTÓ UN 67%

A grandes rasgos, y según Eumofa, la producción comunitaria de algas alcanzó las 93.404 toneladas en 2014, proporcionando, como señalábamos más arriba, el 0,3% de la producción mundial. Por países, Francia ocupa la primera posición con 58.812 toneladas (63% de la producción comunitaria, casi exclusivamente alga parda) seguida de Irlanda con 29.600 toneladas (32%, casi exclusivamente alga parda). Ambos países también con la industria procesadora más potente. Otros productores comunitarios son España, con 2.154 toneladas (2,3%, en su mayoría algas rojas) e Italia, con 1.200 toneladas (1,3% algas verdes y rojas).

En el periodo analizado (2005-2014) es de destacar, y así lo recoge Eumofa, que la producción comunitaria de algas aumentó un 67%, con un pico de 104.000 toneladas en 2013. No obstante, la evolución de la producción a lo largo de la década ha sido diferente entre los principales productores: aumento significativo en Francia (+155%) y España (+388%), estable en Irlanda (+0,3%) y descenso en Italia (−25%).

SU PRINCIPAL USO: LA PRODUCCIÓN DE HIDROCOLOIDES

Si bien, y  como también señalábamos más arriba, la industria de procesado ha sido durante años el destino principal (y casi exclusivo) de la producción de algas (en su mayor parte extraídas), Eumofa advierte de la contracción de esta industria. Las razones: el descenso de stocks de algas marinas, el alto coste de mano de obra europea y las obligaciones medioambientales. Dicho lo anterior, a día de hoy las algas marinas y aun teniendo capacidad  para proveer varios mercados (consumo humano, cosmética, farmacología, etc)  se utilizan principalmente para producir hidrocoloides: alginato, agar-agar y carrgenina. Ahora bien, algunas especies se explotan y se utilizan para consumo humano directo, destacando en este caso tres países: Francia, España (Galicia) e Irlanda, donde varias empresas recogen algas aptas para el consumo humano. Una industria creciente para satisfacer una demanda en aumento. Y es que los países europeos han renovado su interés en el consumo de algas marinas -y más allá del consumo en restaurantes y las tendencias asiáticas en la cocina- “gracias a su alto contenido de proteínas y minerales y debido a que se consideran sanas y naturales”. De hecho, son muchos los que las consideran un superalimento.

Además de la industria para consumo humano, es innegable el reciente interés de las industrias del biocombustible y la biotecnología por el sector de las macroalgas que, probablemente, genere mayores perspectivas; que a su vez, como indica Eumofa, “pueden dar lugar al desarrollo del cultivo de macroalgas en Europa", para lo cual, añade, "se están llevando a cabo varios proyectos, que sin embargo se enfrentan a fuertes limitaciones”.

COMERCIO INTRACOMUNITARIO ACTIVO y DÉFICIT COMERCIAL TAMBIÉN EN ALGAS MARINAS

El comercio intracomunitario es activo para todos los tipos de productos, según Eumofa. Francia e Irlanda son los principales proveedores de algas no aptas para consumo humano, mientras que España, Portugal y Alemania son los principales proveedores de algas aptas para consumo humano.

Con respecto a las exportaciones desde la UE, éstas son relativamente bajas en el caso de las algas aptas para el consumo humano, alcanzando apenas las 1.000 toneladas. No obstante, las exportaciones de algas no aptas para consumo humano alcanzaron las 34.000 toneladas en 2015.

La UE registró, por su parte, un déficit comercial de 13 millones de euros para las algas aptas para el consumo humano y de 40 millones para las algas no aptas para el consumo humano. En el caso del déficit registrado  en las algas no aptas para consumo humano, éste se atribuye a las importaciones de macroalgas para la industria del procesado (principalmente desde Islandia, con 46.000 toneladas en 2015)  y en el caso de las algas aptas para consumo, su destino son los usos alimentarios con Chile como principal exportador (con aproximadamente 2.5000 toneladas en 2015).

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