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Hasta el momento solo se ha encontrado en mejillones salvajes en la zona intermareal

Un cangrejo parásito que afecta al mejillón salvaje podría convertirse en una amenaza para el cultivo

Ipac. - 8 de marzo de 2018

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Un equipo de investigadores del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN),  del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Puerto Real, Cádiz, ha advertido que la presencia de una especie de cangrejo de origen africano (Afropinnotheres monodi) que actúa como parásito en mejillones salvajes de la especie Mytilus galloprovincialis produce una pérdida media del 15 por ciento en su índice de condición. Esta investigación, que se ha publicado en Aquaculture, según información del CSIC/DICYT, se  ha realizado en el contexto del proyecto AFROBIV financiado por el Plan Nacional de I+D+i y FEDER; y en el que también participan investigadores del IFAPA “Agua de Pino” y de la Universidad de Málaga.

Según las mismas fuentes, y en opinión de Pilar Drake, investigadora del ICMAN, “hasta ahora este cangrejo de origen africano solo lo hemos encontrado en mejillones salvajes que viven en la zona intermareal, por lo que de momento solo se trata de un riesgo potencial para las instalaciones de cultivo de mejillón”.

Este proyecto también estudia el efecto de este cangrejo africano sobre otra especie comercial, el berberecho (Cerastoderma edule), al que afecta en menor grado. Sin embargo, como señala Marta Pérez Miguel, investigadora en formación que trabaja en esta especie, “los bancos de berberechos infectados por este cangrejo juegan un importante papel, ya que albergan las fases iniciales de su ciclo de vida y ayudan a extender la infestación a nuevas poblaciones de mejillones”.

Otro objetivo del proyecto AFROBIV, como informa el CSIC/DICYT,  es conocer la distribución de la especie en la Península Ibérica, “Hasta el momento es muy abundante en el Golfo de Cádiz, donde puede llegar a infestar hasta a un 70% de los mejillones. En el Atlántico se extiende por el sur de Portugal hasta Setúbal. Mientras que en el Mediterráneo solo se conocen unas pequeñas poblaciones en la provincia de Málaga”, indica Jose A. Cuesta, investigador del ICMAN participante en el proyecto. “El principal objetivo del proyecto –añade- es hacer un estudio preventivo. Por un lado, conocer los efectos directos del cangrejo sobre los bivalvos de interés comercial; y por otro, las características ecológicas y requerimientos de esta especie parásita, lo que nos permite anticipar sus posibilidades de expansión en la Península y los daños que podría causar. Creemos que podría afectar a la producción de mejillones si alcanzase zonas como las rías gallegas o el delta del Ebro”.

Además de los efectos directos sobre los bivalvos, otro de los efectos negativos de la presencia de este cangrejo en los mejillones y berberechos es el rechazo que puede generar en los consumidores. Por ello, otro de los objetivos del proyecto AFROBIV es dar a conocer la existencia de estos cangrejos parásitos de bivalvos y mostrar que no representan un problema para la salud de quien consume estos moluscos.

Referencia bibliográfica: Perez-Miguel M., Cuesta Jose A., Navas J.I., García Raso J.E., Drake P. (2018) The prevalence and effects of the African pea crab Afropinnotheres monodi on the condition of the mussel Mytilus galloprovincialis and the cockle Cerastoderma edule. Aquaculture (https://doi.org/10.1016/j.aquaculture.2018.02.050)

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