Publicidad

Con avances significativos en investigación en la cría de pulpo, todavía es pronto para hablar de dar el salto a la industria

IPac. - 11 de julio de 2018

Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en Linkedin Imprimir

“Se ha avanzado muchísimo pero todavía es necesario avanzar mucho más en el cultivo de pulpo, y especialmente confirmar que la supervivencia larvaria ha aumentado para poder dar el salto a la industria”. Así lo indica Montse Pérez, responsable de la Planta de Cultivos del Oceanográfico de Vigo que, en el mes de octubre, asistirá a la mesa de trabajo sobre el Instituto Español de Oceanografía que organiza el Foro de los Recursos Marinos y de la Acuicultura de la Rías Gallegas (ForoAcui), donde hablará de esta especie, y más concretamente de uno de sus principales cuellos de botella, la alimentación de las paralarvas.

Son ya más de 15 años los que se llevan trabajando el Centro Oceanográfico de Vigo del IEO con el pulpo, y esta labor no ha cesado  “Nadie discute la importancia que el pulpo tiene para la economía gallega ¿Por qué no cultivar esta especie en Galicia, en las mejores condiciones posibles, ser pioneros con todas las ventajas competitivas que supone y suplir con ello la altísima demanda que existe en el mercado? señala Montse Pérez; que junto a Pedro Domingues, ambos del Oceanográfico de Vigo del IEO, hablarán en ForoAcui sobre nuevas dietas para pulpo.

Pionero en el mundo en la cría en cautividad de Octopus vulgaris, en este centro se logró por primera vez cerrar el ciclo reproductivo de la especie. En aquel momento lo hicieron alimentando las paralarvas y larvas con Artemia y Zoeas. Hoy en el IEO, tal como destacan desde ForoAcui, y de ahí la relevancia del tema y su inclusión en el programa, se está intentando de nuevo volver a cerrar el ciclo con una alimentación más favorable para los individuos en su fase larvaria (en la que las tasas de mortalidad siguen siendo muy altas) y también más eficiente desde el punto de  vista de la rentabilidad si su objetivo es dar el salto del laboratorio a la industria.

“Es en la alimentación de las paralarvas donde están concentrados la mayor parte de los esfuerzos. Tenemos claro que la clave de todo está ahí” explica Montse Pérez.” Y en la alimentación con copépodos, según la investigadora, radicaría gran parte de estos avances. “En el marco de su tesis doctoral,  Manuel Nande, ahora Doctor, probó distintos alimentos, fundamentalmente copépodos y cladóceros, también Artemia y Zoeas y analizó cómo las paralarvas capturaban las presas, cómo se producía la ingestión y luego la digestión de lo que capturaban dejando patente las diferencias en función del tipo de presa. Los resultados con copépodos han sido buenos, la tasa de mortalidad ha sido menor y las paralarvas de tres días se alimentan perfectamente. Es verdad que cuando alimentas con copépodos es necesaria 10 veces más cantidad que si se alimentase con Zoeas, pero la ventaja es que se pueden cultivar. De hecho, Manuel Nande diseñó varios protocolos de cultivo de copépodos, con lo cual es más fácil controlar la alimentación e incluso ajustar el cultivo de copépodos al crecimiento de la paralarvas” , subraya la responsable de la Planta de Cultivos del Oceanográfico de Vigo. Otro avance de esta investigación, y relacionado con lo anterior, añade, es que se ha avanzado en el estudio de los estadíos de desarrollo embrionario.

Otro aspecto sobre el que también trabajan en el IEO es en la dificultad añadida que supone el hecho de que el pulpo sea una especie con un ciclo de vida corto con una sola puesta. Lo que implica una gran variabilidad de reproductores y también de puestas cada año.  Una situación que como destaca Montse Pérez “y dado que no se puede hacer mejora genética, estamos tratando de sortear viendo la manera de mejorar la calidad de las puestas”. En este caso, continúa, “estamos desarrollando una serie de marcadores para genotipar a los adultos y paralarvas y comprobar si,  por ejemplo, aquellas hembras fecundadas por varios machos producen puestas de más calidad”.

¿Perspectivas para dar el salto a la industria? Según la investigadora se va por el buen camino, y es que además de lo logrado hasta el momento -y especialmente en los últimos dos años-, recuerda que  hay muchos centros de investigación y universidades que se están centrando en el pulpo. “Lo hacen, además, de forma coordinada y desde diferentes puntos de vista: inmunología, genética, zootecnia, nutrición…”, subraya. A mayores, en año 2017, se  ha concedido un importante proyecto para este especie en el marco del Programa Estatal de I+D+i Orientada a los Retos de la Sociedad: el proyecto OCTOMICS (2018-2020) “Acuicultura del pulpo común hacia una producción exitosa mediante la interacción de estudios nutrigenómicos y epigenéticos”, que está coordinado por el CSIC, y cuenta con un subproyecto liderado por el IEO en el que, entre otros, participa el Oceanográfico de Vigo.

En la mesa de trabajo que XXI ForoAcui ha diseñado para dar cobertura y reconocimiento a los trabajos en materia de recursos medioambiente, y acuicultura del IEO, también se hablará del cultivo de poliquetos, y de los plásticos en el medio marino. Asimismo, La conferencia inaugural de ForoAcui será impartida por el director del IEO, Eduardo Balguerías.

El XXI Foro de los Recursos Marinos y de la Acuicultura de las Rías Gallegas se celebrará en O Grove (Pontevedra) los días 10 y 11 de octubre de 2018.

ipac. en Twitter

© 2018 IPacuicultura Nota legal Política de privacidad Por ipho