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VALACUI pone en manos del sector de la acuicultura distintas posibilidades de poder valorizar sus subproductos

IPac. - 7 de noviembre de 2018

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Este martes, 6 de noviembre, se celebró en Vigo, en la Estación de Ciencias Mariñas de Toralla –ECIMAT , el primer taller inicial de los tres previstos en el marco del proyecto VALACUI ““Estrategias Innovadoras para la Valorización de residuos de la Acuicultura” para presentar los resultados más destacados del mismo, ejemplos de opciones de valorización y su aplicación en distintos escenarios. Unos talleres previos a la clausura final, que tendrá lugar en Madrid el día 26 de este mes en la Secretaría General de Pesca en una sesión donde se presentarán las conclusiones de los talleres anteriores, los resultados finales del proyecto y la “Guía de valorización de subproductos de la acuicultura”.

Este primer taller, como los que se celebrarán en los próximos días, ha estado dirigido a los agentes de la cadena de valor de la acuicultura, acuicultores, transformadores y gestores de subproductos con el propósito de -además de analizar los resultados del proyecto- compartir conocimiento con los agentes interesados y conocer sus problemáticas y expectativas en la valorización de subproductos de la acuicultura.

Fueron David San Martín y Bruno Iñarra, de Azti Tecnalia, los encargados de poner en contexto este proyecto que tiene por objeto tratar de obtener un mayor valor de los subproductos procedentes de la acuicultura a través de nuevas estrategias de valorización. En este sentido, se expuso la problemática ambiental asociada a la acuicultura (desde la ocupación de  la zonas costeras  hasta la utilización de recursos naturales,  pasando por la generación de residuos y subproductos, aspecto sobre el que gira este proyecto), se habló de la clasificación de estos subproductos y residuos;  de los aspectos legislativos asociados a los mismos, del reglamento SANDACH, de las estrategias para la minimización de subproductos (prevenir, reducir, reciclar y eliminar) y de cómo el aprovechamiento y la minimización de estos suponen ahorros económicos, menor impacto y diferenciación, concluyéndose la estrecha vinculación entre sostenibilidad y supervivencia desde el punto de vista empresarial.

Como recordaron los investigadores, los objetivos que se ha marcado VALACUI son contrastar los problemas y expectativas a futuro de los agentes de interés, así como los resultados obtenidos en relación a la valorización de subproductos de acuicultura; proporcionar al sector acuícola opciones de valorización a lo largo de la cadena de valor; proporcionar los criterios de selección de las mejores opciones de valorización, así como la mejor estrategia de implantación de dichas opciones de valorización.  Y esto es finalmente es lo que se ha conseguido. Los resultados obtenidos han dado como colofón una “Guía de valorización de subproductos de acuicultura”.

El esbozo de esta guía fue presentada por Bruno Iñarra, que expuso que en ella se plasma toda la información que ha sido recogida durante el año de desarrollo del proyecto, incluyendo las distintas opciones de valorización en función del tipo de especie (peces, moluscos, crustáceos)  y todos los factores condicionantes que se encuentran inmersos en la valoración de los subproductos: técnicos, de mercado y económicos (y que van desde la viabilidad de gestión, características de la especies, disponibilidad de tecnología,  necesidad de infraestructuras, hasta volúmenes de materia prima mínimos para rentabilizar la producción, pasando por el cumplimiento de la normativa, la existencia de potenciales compradores  o la demanda del mercado) . En base a toda la información obtenida, VALACUI ha desarrollado una metodología sencilla  en base tres categorías (dependencia del escenario concreto, factores técnicos y factores económicos) y  8 criterios (materia prima disponible, instalaciones disponibles, rendimiento, madurez tecnológica, valor  del producto, mercado potencial, coste se producción y empresas competidoras). Es en base a esas categorías y criterios se han desarrollado unas fichas simplificadas para preseleccionar opciones de valorización en forma de semáforo (que valora cada uno de los 8 criterios en rojo, verde o amarillo). Esto es, ver de un vistazo cuál es el problema con el que uno se encuentra en cuanto al subproducto que origina, cómo lo puede abordar, qué opciones hay, y cuál sería, en principio, lo más favorable para esa valorización (harina y aceite de pescado, péptidos bioactivos,  hidrolizados de proteína, concentrado de proteínas, etc). Si bien, y como exponía Iñarra, previamente es necesario hacer un estudio detallado que garantice la viabilidad económica. 

También se expuso la necesidad de tener en cuenta factores que pueden condicionar esa opción más favorable, como pueden ser decisiones administrativas, ayudas a la inversión, o sinergias. En este ámbito se habló además de la posibilidad de colaborar, de establecer esas sinergias, e incluso la posibilidad de que empresas del mismo sector se unan para hacer frente a algunos de los retos que se presentan, como pueden ser contar con un suministro de materia prima determinado, falta de infraestructuras, dificultades técnicas, etc.  

En todo caso, la metodología, enormemente sencilla, es un gran paso a la hora de  poder analizar las diferentes opciones para cada subproducto generado. “Nuestro interés – concluía Iñarra- es que estas soluciones se implanten y si alguna empresa está interesada poder ir de la mano”.

La viabilidad de la valoración llegó de la mano de varios casos de estudio, como  fueron, entre otros,  los de las empresas Abonomar, Calizamar o el compostador de subproductos SANDACH de acuicultura de la UCA. Entre ellos también un estudio que pone en evidencia que la industria de cultivo del salmón de Escocia podría generar un adicional de 23,7 millones de libras al año de utilizar sus subproductos de salmón mas juiciosamente. Es más, una nueva investigación afirma que el valor total del subproducto podría mejorarse en un 803% con base a cifras de 2015, sumando así un 5,5% al valor de la industria salmonera del país.

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