Investigadores del Institute Marine Research han desarrollado una tecnología muy simple y medioambientalmente sostenible que permite un mayor crecimiento del mejillón en verano; una época donde el rendimiento en carne de esta especie es muy bajo tras el desove de la primavera y la falta de alimento en verano. Esta tecnología, que consiste en utilizar el agua de una planta de energía hidroeléctrica que se expulsa a 34 metros de profundidad a través de un tubo, señalan desde el Instituto, lo que consigue es un ascenso de los nutrientes de las aguas profundas hacia las aguas superficiales, lo que lleva un incremento del volumen de microalgas en las capas superiores durante la temporada estival y, por tanto, de alimento para el mejillón.
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